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Empieza a hacer yoga con alguien que te guíe./ Imagen: Pexels.
EJERCICIO
La práctica de yoga nos viene bien tanto por la mañana como por la tarde, pero hacerlo a primera hora puede ser el impulso para empezar bien el día y hacer que te pasen cosas buenas durante la jornada.
Por María Corisco
12 DE OCTUBRE DE 2023 / 09:00
Si el yoga es tu punto de anclaje por la tarde-noche, la forma en que reseteas todo el torbellino mental de tu jornada, adelante. No hay hora mala para practicar esta disciplina milenaria. Pero, si lo que buscas es una forma de iniciar el día con el foco en el presente, plantéate los beneficios del yoga a primera hora: puede ser la forma de llenarte de energía y de que tus decisiones y movimientos sean desde la consciencia.
“Hacer yoga por la mañana no sólo nos sirve para calentar los músculos, sino también para empezar el día con energía por todo el cuerpo”, explica Elvira García Hernández, profesora de Hatha Yoga. “En los últimos años, muchas escuelas lo enseñan como algo físico, para estiramientos y flexibilidad, pero la esencia del yoga va más allá: trabajar la mente, que no se disperse, y hay que sentir la respiración y los músculos. Como el yoga es consciencia total, a partir de ahí todas tus decisiones las vas a tomar sin actuar desde el aturullamiento, sin dejarte llevar”.
Los pasos, continúa, Elvira García Hernández, serían el saludo al sol, las asanas y una profunda relajación al final:
“Lo ideal para empezar a hacer yoga, explica la experta, es iniciarse en la práctica con alguien que te guía, que te enseña, que te instruya. Y, aunque vayas uno o dos días a la semana a clases, es ideal que cada mañana, al levantarte, hagas algo”. ¿Cómo saber qué hacer? “Comienzas con un saludo al sol y, después, al echarte al suelo, el cuerpo te lo va a pedir: una torsión, un estiramiento… El cuerpo sabe”. Pero, siempre, después de que te hayan enseñado, porque “en yoga, los ajustes son importantísimos, y es fundamental que te hayan corregido”, explica la experta.
Estos pasos conforman una ronda completa del Saludo al Sol. Se suelen hacer varias rondas seguidas, y hay que coordinar la respiración con los movimientos. La secuencia calienta y estira todo el cuerpo y mejora la flexibilidad y la fuerza. Recuerda que es importante escuchar a tu cuerpo, adaptar las posturas según tus necesidades y practicar bajo la guía de un instructor experimentado si eres principiante.
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