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La depilación ha llegado a todas las partes del cuerpo. FOTO: Pexels.
CUERPO
Si estás pensando en quitarte el vello de la zona púbica, debes tener en cuenta que puede favorecer las infecciones y también las enfermedades de transmisión sexual.
Por María Corisco
14 DE ABRIL DE 2025 / 14:00
Donde hay pelo ya no hay alegría. El viejo dicho parece haber quedado obsoleto, al menos a la luz de la tendencia de eliminar radicalmente el vello corporal, tanto de hombres como de mujeres, incluyendo los genitales. La depilación con cera o con cuchilla, tan utilizadas en las últimas décadas del siglo XX para quitar el pelo de axilas, piernas e ingles, va perdiendo terreno frente a las técnicas definitivas, como el láser o la luz pulsada, que actúan como Atila: tras su paso, ya no vuelve a crecer la hierba.
Dejando al lado cuestiones de modas, estética o preferencias personales, la decisión de depilarse puede tener consecuencias que deben tenerse en cuenta antes de someterse a una técnica u otra y, sobre todo, de elegir las zonas de las que se va a eliminar el vello.
«El pelo del cuerpo está pensado para proteger: el de la cabeza para evitar las quemaduras solares y los traumatismos; el de las cejas y las pestañas, para paliar los traumatismos y las motas en los ojos y los párpados, y el púbico para mantener a raya las heridas, los golpes genitales y las infecciones durante las relaciones sexuales«, explica el dermatólogo Ramón Grimalt, miembro de la Academia de Dermatología y Venereología (AEDV). Además, añade que, «para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual, debemos mantener el vello púbico. El preservativo sólo protege una pequeña parte de dicho riesgo».
Es un aspecto que destacan los dermatólogos, que desde la AEDV alertan del incremento de las ETS a raíz de la creciente depilación de la zona púbica en hombres y en mujeres. Así, el doctor Grimalt señala que, dado que este vello tiene una función protectora contra el roce inevitable durante las relaciones sexuales, «si los dos sujetos presentan un pubis sin pelo, cualquier infección de la piel que se encuentre encima de la piel de uno de ellos pasará indefectiblemente al compañero sexual».
Además, si la depilación se ha hecho el mismo día o el anterior a las relaciones sexuales, «la piel aún estará irritada y esto favorecerá la transmisión de las infecciones. Si el pelo ha sido afeitado hace dos o tres días, aquellos pelos actúan como mini cuchillas que rascarán y herirán la piel del compañero sexual con el inevitable vaivén del acto sexual». Por tanto, según Grimalt, «lo mejor es que uno de los dos miembros de la pareja mantenga el pelo del pubis, aunque sea recortado».
Estas son las pautas recomendadas por los especialistas de la AEDV para antes y después de la depilación, con independencia del método que hayas elegido: