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Siempre nos acompaña el runrún de la voz interior. FOTO: Anne Hathaway en Modern Love.
MENTE
No queda más remedio que lidiar con ese monólogo interior que siempre va contigo, pero es importante gestionarlo para evitar que te machaque o hunda tu autoestima.
Por María Corisco
25 DE MARZO DE 2025 / 13:30
Una de las primeras pegas que se suelen poner a la meditación es el clásico "yo no puedo hacerlo, soy incapaz de poner la mente en blanco". Si te has visto pronunciando esta frase, te habrás dado cuenta de una realidad que a menudo se escapa: constantemente, a todas horas, llevas contigo una voz interior que te habla sin parar. Puede recordarte lo que tienes que comprar en el súper, la conversación que tuviste con tu pareja o los planes del fin de semana, pero lo más interesante es dar un paso más allá y observar cómo te habla esa voz y cómo te hace sentir. Porque el diálogo interior puede ser positivo, pero también un auténtico bocazas o, incluso, un saboteador de tu bienestar.
De todo esto, y de cómo la neurociencia ha investigado acerca de esta voz interna, habla Ethan Kross en su libro Cháchara, por qué es tan importante la voz interior en tu cabeza. Kross, que es doctor en Psicología y director del Emotional Control Laboratory de la Universidad de Michigan, se ha metido a explorar cómo la influencia de la voz interior puede ser tanto positiva como negativa: "Es indispensable para procesar experiencias, tomar decisiones y reflexionar sobre nuestra vida. Sin embargo, cuando se transforma en una charla negativa, puede volverse debilitante y causar ansiedad, estrés y rumiación".
En el libro, Kross pone numerosos ejemplos de cómo el discurso interno puede ser el mejor amigo y el peor enemigo. Por ejemplo, un estudio canadiense sobre jugadores de dardos descubrió que el diálogo interno negativo -ese "ya verás cómo fallo"- da como resultado una menor puntuación en la tirada. Y, en cambio, el diálogo interno positivo establece un marco favorable para las tareas psicomotoras y también agudiza la habilidad, incluso a la hora de dar un buen golpe en el golf.
También puede ser motivo de ensayos y de poesías, como ese "converso con el hombre que siempre va conmigo" que escribió Machado. La voz está ahí, y va a seguir estando porque la necesitamos; eso sí, se trata de gestionarla para "transformar nuestras vidas, mejorar la claridad mental, el bienestar emocional y el rendimiento bajo presión".
Hay momentos, señala Kross, en los que es importante hacer esfuerzos para acallar o redirigir esa voz que te está dañando:
Como resumen, Kross señala que la clave no es silenciar completamente la voz interna, sino aprender a controlarla y aprovecharla como una herramienta positiva cuando es necesario, mientras que también debemos reconocer los momentos en los que es mejor redirigir nuestra atención o calmar esa voz para evitar el estrés y la ansiedad.
La ciencia ha dibujado una especie de curva del bienestar para responder a una pregunta difícil: cuándo empieza de verdad el efecto reparador de alejarse de la rutina