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Para dar malas noticias debes ser muy empático. FOTO: Escena Anatomía de Grey.
Mente
El respeto, la empatía, la claridad y el apoyo continuo son fundamentales para que la persona que recibe la noticia pueda procesarla de la mejor manera posible.
Por Sara Flamenco
6 DE FEBRERO DE 2025 / 07:30
Comunicar malas noticias es una de las tareas más desafiantes. Esta habilidad requiere de empatía, tacto y una comprensión profunda de los efectos que las malas noticias pueden tener sobre la persona que las recibe.
"Se trata de ser capaz de acompañar las respuestas de la otra persona y su posible dolor emocional. Y ante ello, conectar con tu propio dolor o limitaciones", asegura la psicóloga Beatriz Galván. La manera en que se transmiten las malas noticias puede influir significativamente en la forma en que la otra persona procesa la información, maneja la emoción y responde a la situación, por lo que prepararte para ello es importante.
El respeto, la empatía, la claridad y el apoyo continuo son fundamentales para que la persona que recibe la noticia pueda procesarla de una manera que minimice el sufrimiento psicológico. No sólo es clave el momento en el que transmites la noticia, sino cómo te preparas para ello. "Es necesario reflexionar previamente, detectar cuales son nuestros temores, cuales son nuestras dificultades, para trabajar en ello, antes de dar el paso a dar malas noticias", aconseja Galván. Si te encuentras en esta situación, esto es lo que debes saber.
Antes de informar de una mala noticia, lo primero que se debe tener en cuenta es quién es la persona adecuada para transmitir esa información, valorar las opciones y ver la más indicada. Si esa persona eres tú, debes atender al grado de implicación emocional que tienes con el asunto y con la persona a informar. "Qué emociones despierta el tema a abordar, si se necesita el apoyo de alguien más o si es necesario preparar la conversación con un profesional", aconseja la experta. Otro punto muy importante es prever las posibles respuestas emocionales y de comportamiento de la persona a la que se informa y preparar cómo responder ante ello y ante las dudas que le puedan surgir.
Esto en cuanto a la información a tratar y cómo hacerlo, pero también es importante preparar el momento y el lugar adecuado. "Concreta con la persona a la que vamos a informar qué momento le viene bien para hablar, disponiendo de todo el tiempo necesario para lo que pueda surgir", recomienda Galván. "Este encuentro debe darse en un lugar adecuado, donde os sintáis cómodos, sin ruidos, molestias o interrupciones", concluye.
Una vez has preparado previamente tanto el contenido de la conversación como el lugar y el momento en el que llevarlo a cabo, llega el momento de comunicar las malas noticias. "En situaciones difíciles, la información puede ayudar a percibir una sensación mayor de control, además de contribuir a la toma de decisiones", asegura Beatriz Galván. Aunque también es cierto que hay personas que no desean enfrentarse a ello. Se debe tener en cuenta los deseos y los valores de la persona a la que debemos enfrentar con la realidad y actuar en consecuencia. Estos son los puntos fundamentales a la hora de abordar este tipo de conversaciones: