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¿Dónde quedan nuestros recuerdos y cómo saber si podemos confiar en ellos? FOTO: Freepik.
MENTE
Tus recuerdos, desde cómo fue tu infancia o cómo te ha ido en el amor, forman parte de la historia de tu vida. Pero puede que no sean tan fieles a la realidad como tú piensas.
Por María Corisco
20 DE MAYO DE 2025 / 17:00
Recuerdas tu primer beso, el colegio donde estudiaste y los lugares en los que has trabajado. Te acuerdas de quiénes son tus amigos, de los momentos más difíciles de tu vida y también los más felices. Recuerdas, básicamente, quién eres. Todo esto forma parte de tu memoria autobiográfica, que es fundamental para la construcción y mantenimiento de tu identidad personal. Es, en esencia, la historia de tu vida.
Gracias a la memoria autobiográfica, construimos una narrativa sobre quiénes somos y cómo hemos llegado hasta donde estamos ahora; no sólo ayuda a recordar hechos del pasado, sino también a darles significado, un contexto para interactuar con el presente y proyectar el futuro: tengo esta familia, este trabajo y este hogar y, más adelante, quiero progresar, tener hijos o mudarme a otra ciudad. Además, nos permite compartir esa historia vital con los demás, creando conexiones sociales y emocionales. Para entender su importancia, presta atención a sus características:
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La memoria autobiográfica nos hace recordar momentos específicos, como el día de la boda o de una graduación, y también hábitos o situaciones habituales, como ir a la playa cada verano. También mantiene información sobre nosotros mismos, como saber que tuvimos un perro en la niñez o que sacábamos malas notas en matemáticas.
Pero puede que esa historia personal que te acompaña, y en la que tiendes a creer ciegamente, no se ajuste a la realidad tanto como imaginas. «La memoria autobiográfica no es infalible porque, aunque es una herramienta crucial para recordar nuestra vida, está influida por factores emocionales, cognitivos y sociales que pueden distorsionar los recuerdos», señala Daniel L. Schacter, psicólogo y profesor en la Universidad de Harvard, experto en memoria y en cómo los recuerdos autobiográficos forman parte del proceso de construcción de la identidad personal.
En su libro ‘The Seven Sins of Memory’ (Los siete pecados de la memoria, ed. Grupo Planeta), Schacter discute cómo la memoria autobiográfica se forma y cómo los fallos en ella pueden afectar la percepción de la identidad:
Lo interesante es comprender que la memoria no es como una grabadora que reproduce fielmente lo que ha pasado a lo largo de nuestra vida. «Los recuerdos son reconstruidos cada vez que los evocamos, y durante este proceso pueden integrarse elementos nuevos o distorsionarse los detalles», señala Schacter.
Además, las emociones juegan un papel importante en la forma en que recordamos lo vivido. Así, Los recuerdos emocionalmente intensos suelen ser más vívidos, pero no necesariamente más precisos. Y los recuerdos asociados a emociones negativas pueden exagerarse o reinterpretarse según el estado de ánimo actual. También tendemos a recordar aquello que encaja con tus creencias actuales y con la visión que tenemos del mundo hoy.