¿Y si el descanso de verdad en vacaciones es recuperar el placer de improvisar?
Adiós, agenda, adiós
Uno de los peores inventos de los últimos años es la idea de que todo tiene que tener un propósito.
Adiós, agenda, adiós
Uno de los peores inventos de los últimos años es la idea de que todo tiene que tener un propósito.
¿Qué puedo hacer si...
Es tu amiga del alma pero no puedes evitar compararte con ella y te frustra cuando ella es mejor. ¿Significa que no la quieres o es una reacción normal?
¿Qué puedo hacer si...
El ágape dominical en casa de la familia política puede ponerse muy cuesta arriba. Y no porque no sean buena gente, sino por la obligatoriedad de hacerlo.
Turismo de longevidad
Las personas que visitan lugares nuevos se mantienen más jóvenes. Y no hace falta dejarse los ahorros en las vacaciones. Una escapadita de fin de semana es suficiente.
En el justo medio está la virtud
A los 20 eres demasiado joven. A los 50 te sientes mayor. Y acabas idealizando esa tierra de nadie como tus mejores años. ¿Es hora de replantear los referentes?
Estilo WeLIfe, versión hablar sin medias tintas
La actriz ha explicado que la gente la toma por una mujer fría porque dice las cosas sin rodeos. Es el estigma que arrastran quienes sueltan las verdades sin mano izquierda
El mito de la desconexión digital
Dejar a tu jefe en visto un sábado por la tarde puede considerarse como una falta de profesionalidad. O una reivindicación del tiempo libre. Son las dos caras de la desconexión digital.
Estilo WeLife, versión sin nada entre manos
Si te quitaran el móvil y se te vaciara de golpe la agenda para las próximas 24 horas, ¿te angustiarías o disfrutarías del placer de no hacer nada? Porque la vida pasa ante nuestros ojos y no la apreciamos
Pelota al suelo
Hay que aprovechar las segundas oportunidades. Incluso, propiciarlas. Porque cuando todo va mal, o paras, reflexionas y redireccionas el rumbo, o el asunto acabará peor.
Cuando el busturí se nos va de las manos
En un momento en que la cara parece haberse convertido en una tendencia más, cada vez resulta más difícil distinguir entre mejorar y transformarse. Hay tratamientos estéticos que acaban con tu identidad.