Si al final del día no sabes ni qué cenar, no es pereza: es fatiga mental
Miedo a tomar malas decisiones fuera de tu zona de confort
Eres brillante en tu trabajo exigente, pero te bloqueas con la compra en el súper, un cambio de banco o un coche nuevo. No es contradicción: es lo que le pasa a una mente saturada.