Esta fácil estrategia que usan community managers de todo el mundo mejora tus relaciones sociales y en el trabajo en cinco sencillos pasos.
Es una paradoja: quieres afecto y amor, pero siempre anticipas la decepción y buscas una vía de escape para no comprometerte emocionalmente y evitar el sufrimiento. Es la evitación por miedo.
Por incómoda que parezca la conversación, es importante conocer las expectativas de tu nueva pareja sobre vuestra relación. Mejor pronto que tarde.
No os hace falta apenas hablar ni explicar lo que sentís o necesitáis. La conexión, profunda e instantánea, está ahí. Es la intimidad intuitiva, y puede ser más interesante que el sexo.
La misogamia es el rechazo o aversión hacia el matrimonio, una formalidad que cada vez convence a menos parejas.
Si Karate Kid aprendía artes marciales a partir del "Dar cera, pulir cera", también puedes construir una relación de pareja sólida y duradera basándote en los principios japoneses del Shu-Ha-Ri.
"No eres la misma persona a la que conocí". Que te digan esto como un reproche puede ser indicio del síndrome de la imagen congelada, que lleva a querer que el otro no crezca ni evolucione.
Acapara toda la conversación y sólo habla de sí mismo, sin mostrar ningún interés por lo que tengan que decir los demás. Es el momento de pararle los pies.
La psicóloga de parejas Silvia Sanz analiza los pros y los contras de la diferencia de edad entre los miembros de la pareja.
No tienes por qué guardarte tus opiniones por miedo a enfadar a los demás. Mostrar de forma educada tu desacuerdo es una oportunidad de aprendizaje y una señal de respeto.
Esforzarte todos los días para que tu media naranja se sienta valorada, querida y respetada hará, junto a una comunicación honesta, que tu relación de pareja sea tan larga como feliz.