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El nombre lo dice todo: los adaptógenos regulan los niveles de cortisol adaptándose a las necesidades del cuerpo. FOTO: Pexels.
Mente
Presentes en hongos y plantas, son compuestos capaces de regular los niveles de cortisol en el cuerpo, por lo que resultan muy eficaces a la hora de combatir tanto la fatiga como el estrés.
Por Marcos López
20 DE ENERO DE 2025 / 17:00
La vida moderna, con sus agendas tan apretadas, puede resultar muy agobiante. Pero por incontrolable que sea la situación, hay que mantenerse calmado: a la larga, el estrés y la ansiedad pueden tener consecuencias fatales. De ahí la importancia de la meditación y otras técnicas de relajación. Y para ponértelo aún más fácil, la Naturaleza ofrece multitud de alimentos con un potente efecto antiestrés. Que de un tiempo a esta parte están copando las conversaciones en redes sociales. Tenemos que hablar de los adaptógenos.
La doctora Stacy T. Sims, especialistas en Ciencias de la Nutrición y autora, entre otros libros de éxito, de ROAR: How to Match Your Food and Fitness to Your Unique Female Physiology, explica que "los adaptógenos son compuestos vegetales específicos que pueden reducir los efectos negativos del estrés en el cuerpo y mejorar su resiliencia a este estrés".
Si bien el término adaptógeno fue acuñado por el farmacólogo soviético Nikolai Lazarev ya en 1947, su fama es bastante reciente. Pero no son ni mucho menos nuevos. Los alimentos ricos en adaptógenos llevan siendo utilizados desde hace milenios en las medicinas tradicionales orientales para abordar la ansiedad, el estrés y la fatiga. Entre otras muchas dolencias. Además, no tienen por qué tener un origen exclusivamente vegetal. También hay hongos adaptógenos como el reishi y el shiitake.
Da igual. Para que un adaptógeno pueda ser considerado como tal es obligatorio que cumpla tres criterios básicos. Como explica Elle Bernardo, especialista en Nutrición Clínica, "no tiene que resultar tóxico en cantidades normales; tiene que ayudar al cuerpo a lidiar con el estrés; y tiene que resultar útil para que el cuerpo encuentre el equilibrio u homeostasis".
La razón por la que estos compuestos vegetales –y fúngicos– calman la ansiedad es por su eficacia a la hora de regular los niveles de cortisol. La consabida hormona del estrés que, segregada por la glándula suprarrenal, permite al organismo contar con todos sus recursos para hacer frente a los peligros. O mejor dicho, a las situaciones que el cerebro, condicionado por millones de años de evolución, considera peligrosas. Como son todas aquellas que someten el cuerpo a estrés.
Pero por muy estresante que sea la carga de trabajo o la discusión con tu cuñado, tu vida no está en riesgo. Así que tienes que calmarte. Evitar que el cortisol siga promoviendo un aumento de los niveles de glucosa en sangre para contar con energía y un incremento de la frecuencia cardiaca. Lo que a la larga tiene consecuencias muy graves, e incluso fatales, para el organismo.
El nombre lo dice todo: adaptógenos. Se adaptan y actúan en función de las necesidades del cuerpo. Por lo que en caso de sentirse invadido por el estrés, reducirán los niveles de cortisol, como ha observado la Universidad del Punyab en Patiala. Pero si el problema es la fatiga, aumentarán los niveles de la hormona para que el organismo cuente con energía, según ha mostrado la Universidad Tecnológica y Empresarial de Pekín. Es más; de acuerdo con la Universidad Médica de Plovdiv, incluso reducen la inflamación y potencian el sistema inmunitario.
Así que ha llegado el momento de beneficiarse de los adaptógenos y templar los nervios. Te contamos algunos de los cerca de 70 alimentos en donde encontrarlos:
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