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NO TE PIERDAS Cada vez más parejas eligen viajar por separado, ¿decisión saludable o señal de alarma?
De liana en liana: ¿te atreves a soltar una relación sin tener otra a la vista? FOTO: Pexels.
MENTE
Si encadenas una pareja con otra, sin tiempo para el duelo o la reflexión, tienes este síndrome que consiste en ir pasando de relación en relación, como Tarzán con las lianas.
Por María Corisco
10 DE FEBRERO DE 2025 / 17:17
Una de las lecciones de supervivencia que Tarzán te enseñó es que nunca suelta una liana sin tener otra bien agarrada. Lo curioso es que esta misma técnica no se queda en la jungla, sino que se traslada al mundo de las relaciones de pareja. Seguro conoces a alguien —o quizá te ha pasado— que nunca está soltero por mucho tiempo: termina una relación y, poco después, ya tiene otra. No hay duelo, no hay reflexión, solo un rápido next en el historial romántico. Es lo que popularmente se conoce como el síndrome de Tarzán, y las relaciones que nacen de este patrón son las llamadas relaciones liana.
No se trata de un cuadro clínico o psicológico como tal, explica la terapeuta de parejas Ana Domínguez, sino de «una forma coloquial para describir a quienes no terminan una relación sin tener asegurada otra. Al igual que el personaje de la selva, que nunca suelta una liana sin haber agarrado otra, estas personas necesitan la seguridad de un nuevo vínculo antes de dejar el anterior. Es un patrón de comportamiento relacionado con el miedo a la soledad, la dependencia emocional y la dificultad para afrontar las rupturas».
Este tipo de relaciones no surgen de la nada, sino que suelen estar impulsadas por factores psicológicos y emocionales profundos:
Estos factores pueden hacer que una persona prefiera entrar en una nueva relación sin haber cerrado emocionalmente la anterior, lo que puede generar una cadena de relaciones inestables.
No es fácil que un Tarzán de las relaciones reconozca que tiene este síndrome, ya que muchas veces puede verse como alguien con suerte en el amor. Pero hay algunas señales que pueden ayudar a identificar este patrón, como por ejemplo las rupturas rápidas y sin duelo, en las que no se permite el tiempo necesario para procesar el final de una relación antes de empezar otra.
Otro signo es la búsqueda constante de validación externa en la que las relaciones sirven para reforzar la autoestima, en lugar de ser un espacio de crecimiento mutuo, así como la idealización de la nueva pareja: se salta demasiado rápido a la fase de enamoramiento sin haber trabajado en las heridas del pasado. También es una señal la falta de autoconocimiento, ya que no se deja un espacio para la reflexión personal sobre lo que realmente se busca en una pareja.
Este tipo de comportamiento puede parecer inofensivo al principio, pero, según explica la experta, puede terminar teniendo repercusiones importantes:
Si te das cuenta de que tiendes a saltar de una relación a otra sin pausa, es posible cambiar este patrón con algunas estrategias:
Finalmente, un psicólogo o terapeuta puede ayudar a identificar patrones de apego y dependencia emocional, proporcionando herramientas para construir relaciones más sanas y equilibradas.
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