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NO TE PIERDAS La ciencia sabe cuánto tendríamos que dormir cada noche (y no son 8 horas)
Puedes recuperar la capacidad para respirar bien y de forma saludable. / Foto: Unsplash.
CUERPO
Uno de los peajes de la evolución y del estilo de vida moderno es haber olvidado cómo se respira de manera saludable. Descubre qué debes hacer para tomar el control de tu respiración.
Por María Corisco
21 DE JUNIO DE 2024 / 08:30
“No hay nada más esencial para nuestra salud y bienestar que respirar: inhalar aire, exhalarlo, repetirlo 25.000 veces al día. Sin embargo, como especie, los humanos hemos perdido la capacidad de respirar correctamente, y esto ha tenido graves consecuencias”. Así resume James Nestor, periodista científico y autor de “Breath: The New Science of a Lost Art" (Respira: La nueva ciencia de un arte perdido) uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos los seres humanos: haber olvidado cómo se respira de manera saludable.
Es fácil pensar que respiras mal cuando estás resfriado, tienes alergia, sufres de asma o tienes algún problema en las vías respiratorias o en los pulmones. También, cuando has hecho un gran esfuerzo físico y jadeas, o ante un ataque de pánico o ansiedad. Pero, el resto del tiempo, probablemente no seas consciente de que tu respiración no es “como debería ser”. Es decir, “silenciosa, fácil, sutil, rítmica, profunda. Casi imperceptible. Nunca debes escuchar a nadie, ni a ti mismo, respirar”, explica Néstor.
En su libro el autor expone cómo, irónicamente, el triunfo del Homo Sapiens “ha llevado al hecho de que hoy respiramos mal, roncamos por la noche, tenemos la nariz tapada y tragar comida representa un peligro de asfixia”. Y señala que este mal respirar se debe “a una combinación de factores evolutivos, culturales y de estilo de vida”. Los analizamos a continuación.
¿Qué puedes hacer para remediarlo?
En su investigación, James Nestor sugiere que, al volver a aprender técnicas de respiración adecuada y al tomar medidas para mejorar la salud respiratoria, las personas pueden mejorar significativamente su bienestar físico y mental.
El primer consejo que da es hacer un esfuerzo consciente para respirar por la nariz en lugar de por la boca. Pero, además, propone otras estrategias:
Al adoptar estas prácticas y hacer un esfuerzo consciente para mejorar la respiración, Nestor sugiere que se pueden lograr beneficios significativos para la salud física y mental, incluyendo una mejor oxigenación, reducción del estrés y mayor bienestar general.