Asterisco ticker noticias

NO TE PIERDAS Así funciona el sistema 7-38-55, el método de los expertos para aumentar la inteligencia emocional y dejar de discutir

X

La edad no tiene por qué ser sinónimo de perder memoria./ Foto: And Just Like That.

Memoria

Mantén la memoria ágil a partir de los 50 con estos siete hábitos fáciles recomendados por una neurocientífica

Lisa Genova, neurocientífica de Harvard, recomienda además evitar el estrés y dormir lo suficiente para mejorar el funcionamiento cognitivo.

Por Sara Flamenco

7 de abril de 2024 / 08:30

Todas las personas se hacen mayores, al menos los que tienen suerte. El envejecimiento conlleva una serie de cambios tanto físicos como psíquicos: la masa muscular se pierde, la agilidad se reduce y, a nivel cognitivo, se pueden tener lapsus de memoria. Puede parecer ley de vida y que no hay mucho que se pueda hacer al respecto, pero lo cierto es que el estilo de vida y cómo cuides tu salud puede influir significativamente en cómo será tu vejez.

Lisa Genova, neurocientífica de Harvard y autora del best seller del New York Times Remember: La ciencia de la memoria y el arte de olvidar, cuenta con más de 20 años de experiencia en temas relacionados con la memoria y, según afirma, existen siete trucos que pueden mantener la memoria ágil a pesar del paso de los años.

Lo primero que aconseja Lisa Genova es evitar el estrés y dormir lo suficiente, pero esos no son los trucos a los que se refiere, sino hábitos que deberías aplicar en tu día a día para que tu funcionamiento cognitivo no se vea comprometido. Estos son los siete trucos que recomienda esta neurocientífica.

TE PUEDE INTERESAR

1. Visualiza

A la hora de recordar algo, Lisa Genova recomienda crear una imagen mental y visualizar lo que quieres recordar puesto que esto suma conexiones neuronales en el cerebro: «Estás profundizando las asociaciones, haciendo que la formación de esa memoria sea más sólida, para que sea mejor que la recuerdes más tarde», indica.

Es el truco que los estudiantes emplean a la hora de hacer esquemas y resúmenes de cara a los exámenes: escribir lo más importante en mayúsculas, resaltado con un marcador de color potente o rodeado con un círculo, puesto que añadiendo algo gráfico y visual es más fácil visualizarlo en la mente.

2. Utiliza la imaginación

Esta experta en neurociencia afirma que las personas con más y mejor imaginación son también quienes tienen recuerdos de mayor calidad: «Para ayudar a que un recuerdo sea inolvidable, utilice imágenes creativas. Vaya más allá de lo obvio y agregue elementos extraños, sorprendentes, vívidos, divertidos, físicamente imposibles e interactivos a lo que está tratando de recordar, y se mantendrá», aconseja Genova.

3. Personaliza

Para que un recuerdo se fije más en tu memoria, esta neurocientífica recomienda personalizar el recuerdo, es decir, ligarlo de alguna manera a algo sobre ti. Y es que es más probable que se recuerden aquellas cosas que tienen que ver con uno mismo que sobre otra persona o cosa. «Asócialo con tu historia y opiniones personales y fortalecerás tu memoria», indica Genova.

4. Busca el drama

Para no caer en el estrés y la ansiedad se recomienda justo lo contrario, pero este consejo no trata de aportar una carga negativa al recuerdo, sino emocional. Según Lisa Genova, cuanta más emoción tenga una experiencia será más fácil recordarla. De ahí que sea más fácil recordar momentos importantes como nacimientos, muertes, bodas, éxitos o humillaciones, entre otras cosas.

«La emoción y la sorpresa activan tu amígdala, que luego envía un mensaje alto y claro a tu hipocampo: ‘¡Oye! Lo que está pasando ahora es extremadamente importante. ¡Recuerda esto!'», indica la experta.

5. Practica

Practicar y repetir algo hace que los recuerdos se fortalezcan. «Los recuerdos musculares se vuelven más fuertes y se recuperan de manera más eficiente cuanto más ensayas una habilidad. Debido a que estos recuerdos le dicen al cuerpo qué hacer, su cuerpo mejora en la realización de estas tareas físicas con la práctica», afirma Genova.

6. Usa señales de recuperación

Las señales de recuperación son elementos concretos que nos ayudan a recordar algo, como un olor que asociamos a algo determinado, un hecho o una emoción (el petricor a la nostalgia, por ejemplo). Tal como indica Genova, «la señal correcta puede desencadenar el recuerdo de algo en lo que no has pensado durante décadas».

7. Exterioriza tu memoria

En una sociedad como la nuestra, tenemos demasiadas cosas que hacer y en las que pensar como para pretender tenerlo todo en la mente. Por eso es recomendable exteriorizar nuestra memoria, o lo que es lo mismo, escribir lo que necesitemos en una agenda, un calendario o un post-it. «Nuestros cerebros no están diseñados para recordar hacer cosas más tarde. Escríbalos», dice la neurocientífica.

OTROS TEMAS WELIFE

Los alimentos para fortalecer la memoria

El cerebro también se alimenta, como el resto de nuestros órganos. Pero tienes que darles el alimento adecuado. Lisa Genova recomienda una dieta MIND (Mediterranean-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay), diseñada para reducir el riesgo de deterioro cognitivo a medida que se envejece.

Los alimentos MIND más comunes según esta neurocientífica son: las verduras de hoja verde, las hortalizas, los frutos secos, las legumbres, los cereales integrales, el pescado y las aves de corral y consumirlos frecuentemente puede reducir el riesgo de Alzheimer hasta en un 37%. Repasemos estos alimentos:

  1. Proteínas magras: Lisa Genova recomienda proteínas magras de consumo diario como el salmón, atún, huevos y tofu. Estos alimentos son grandes fuentes de vitamina B y D, ambos nutrientes clave para combatir la demencia.
  2. Cereales integrales: los cereales integrales son fuentes de vitamina B y según un estudio llevado a cabo por el doctor Xiaoran Liu, del Centro Médico de la Universidad Rush en Chicago, las personas que comían dos raciones de cereales integrales al día tenían un 40% menos riesgo de desarrollar Alzheimer.
  3. Verduras de hoja verde: las espinacas y la col rizada tienen un alto contenido de nutrientes que estimulan el cerebro, como la luteína, el betacaroteno y el folato.
  4. Frutos secos y semillas: los frutos secos, las semillas y los aceites vegetales como el de linaza son excelentes fuentes de ácidos grasos omega-3, que ayudan a mantener sanas las células cerebrales y a reducir la inflamación.
MÁS NOTICIAS

WeLife hoy

BurrataOxalatosRetro-walkingBanksyingHarina de avena

Suscríbete a la Newsletter de WeLife para cuidar de tu cuerpo, tu mente y del planeta

Suscríbete a la Newsletter de WeLife para cuidar de tu cuerpo, tu mente y del planeta