Asterisco ticker noticias

NO TE PIERDAS Cómo funciona la tiroides: así afecta a tu estado de ánimo y decisiones sin que te des cuenta

X

Aprender, tengas la edad que tengas, es posible si haces repeticiones, cometes errores y prestas atención,/ Foto: Pexels.

Mente

Seis hábitos secretos de la neurociencia para aprender más rápido y mejorar tu inteligencia

Una neurocientífica explica seis sencillos trucos para estudiar y acordarte de todo fácilmente.

Por Paka Díaz

25 de marzo de 2024 / 08:00

Cuando andas de oposiciones o exámenes, sabes lo importante que es poder aprender de forma rápida y eficaz. Además, te puede ayudar a tener éxito en tu trabajo y ser más brillante en tus relaciones sociales. La neurocientífica Lila Landowski, conocida como rockatscientist en Instagram, asegura que le da rabia no haber sabido todos los secretos que ofrece la neurociencia para acelerar el aprendizaje de forma sencilla. Por ello, comparte esos trucos porque nadie nos enseña a aprender y que ayudan a mejorar la memoria, entre otras cosas. Se da por hecho que sabemos hacerlo. Pero no es así. Ni todos los cerebros funcionan igual, ni siempre estamos al mismo nivel.

Algunos estudiantes tienen problemas de aprendizaje, pero nadie les da las claves de por qué les ocurre. Hay que tener en cuenta que nos ayuda la neuroplasticidad, la capacidad de nuestro cerebro para cambiar físicamente en respuesta a la experiencia.

La experta explica que cada una de las 86 mil millones de neuronas del cerebro tiene un cono de crecimiento que nos puede ayudar. Pero tenemos que entrenarlo. “Y cuanto antes, mejor. Serena Williams y Beethoven no nacieron con sus habilidades. Empezaron a los cinco años y practicaron mucho”, recuerda Landowski. Con estos seis puntos, te puedes poner en marcha para mejorar tu forma de aprender.

TE PUEDE INTERESAR

Presta atención

Lo primero que deja claro la neurocientífica es que para aprender lo primero que debemos hacer es prestar atención. No es algo negociable. Según subraya, “la atención es una función realmente importante”. Como ejemplo, si en este momento cerraras los ojos y te concentraras en el contacto de tus pies con el suelo, te darías cuenta tal vez de la textura de tus calcetines o de lo firme que está. “Y no eras consciente de nada de eso hace un segundo. Los estudios han demostrado que cuando estamos completamente concentrados en una tarea, es mucho más probable que retengamos esa información, especialmente a largo plazo”, apunta Lila Landowski.

También recomienda usar el teléfono menos, hacer meditación de atención enfocada, practicar algún deporte, porque el ejercicio puede aumentar el tamaño de la parte del cerebro involucrada en el aprendizaje y la memoria. “También le ayuda a producir nuevas células cerebrales, mejora la memoria y la cognición y, por lo tanto, la capacidad de pensar. Solo 20 minutos de ejercicio moderado mejorará tu atención durante aproximadamente dos horas después”, apunta la experta.

Por eso, antes de un examen sería muy recomendable hacer algo de ejercicio. Subir y bajar escaleras corriendo o caminar a paso rápido durante 20 minutos bastaría.

Estar alerta

La experta aconseja a estar alerta, vigilante. Para lograrlo anima a poner en marcha nuestro sistema nervioso simpático, que ayuda a liberar adrenalina y noradrenalina. Estas hormonas ayudan a activar nuestra vigilancia. También hay técnicas que te ayudarán. “Puedes terminar tu ducha con un chorro de agua fría”, comenta, pero también sentarse a aprender después de haber añadido a tu rutina algún pequeño factor estresante. Ello mejora el aprendizaje.

Pero, alerta, que “con estrés prolongado o crónico, nuestro cerebro cambia físicamente y causa problemas con el aprendizaje y la memoria”. Otra opción es ingerir bebidas con cafeína. Mientras que está contraindicado comer mucho antes de ponerse a estudiar. Y recuerda que “cada 90 minutos, entramos y salimos del estado de alerta máximo”. Aprovecha justo esos intervalos para estudiar con máxima concentración.

Duerme

Para la neurociencia, otra de las claves para facilitar el aprendizaje es dormir bien. “El sueño cumple funciones realmente importantes”, afirma Landowski. Por ejemplo, restablece nuestro sistema inmunológico, nuestro metabolismo y nuestro control emocional. Pero también elimina los desechos que se acumulan en nuestro cerebro a lo largo del día. “Además dormir bien es fundamental para la consolidación de la memoria. Es decir, para convertir los recuerdos a corto plazo en recuerdos a largo plazo”, recuerda. Por eso no recomienda darse atracones de estudios durante toda la noche. Mucho mejor, priorizar el sueño y garantizar que tu cerebro estará de tu parte para mejorar tu aprendizaje.

Repite

No se trata de repetir curso, sino de seguir el refrán que dice que la práctica hace la perfección. “La repetición es clave a la hora de aprender”, subraya la neurocientífica. Que recuerda que, de la misma forma que el ejercicio desarrolla los músculos, los patrones repetitivos de pensar o hacer cosas refuerzan las conexiones en el cerebro asociadas con recordar y aprender.

“Repite lo que estás intentando aprender tantas veces como puedas durante ese período de aprendizaje y utiliza la técnica del espaciado. Sabemos que dos períodos de aprendizaje más cortos en días diferentes darán como resultado un aprendizaje significativamente mejor que usar la misma cantidad de tiempo en un solo día”, apunta.

OTROS TEMAS WELIFE

Haz descansos

Los descansos son esenciales para el aprendizaje por dos razones. “En primer lugar, le da a nuestro cerebro la oportunidad de reproducir esa información, de forma completamente inconsciente”, apunta la experta. Si pasas de 10 a 20 minutos después simplemente tomando un descanso tranquilo, sin teléfonos, o durmiendo una siesta te quedarás con los conocimientos con más facilidad. “La otra razón es que la información recién codificada no es muy estable”, asegura Landowski. Descansar ayuda a hacerlos estables y fijarlos en la memoria.

Equivócate

La neurocientífica admite que “cometer errores es aterrador”, y lo es por una razón biológica: aumentas la actividad en tus redes de atención enfocada y la ansiedad. Como si tu cerebro dijera, “cometiste un error, necesitas cambiar, hacerlo mejor y ser más eficiente. Y está abriendo esta ventana a la neuroplasticidad”.

Por eso, una vez te equivocas, mejorarás tu atención y consolidarás tu aprendizaje. Por eso, recomienda que “cuando cometas un error, no veas esa ansiedad como algo malo. Apóyate en ese sentimiento y continúa porque en realidad es la forma que tiene tu cerebro de ayudarte a ser lo mejor que puedas”. Y con eso, lograrás aprender más rápido y de forma más eficiente. Palabra de neurocientífica.

MÁS NOTICIAS

WeLife hoy

Masa muscular a los 50DrunchDictadura de la básculaPalabras contra la ansiedadAgamia

Suscríbete a la Newsletter de WeLife para cuidar de tu cuerpo, tu mente y del planeta

Suscríbete a la Newsletter de WeLife para cuidar de tu cuerpo, tu mente y del planeta