Suscríbete a la
NO TE PIERDAS Furor por los alimentos que mitigan los efectos secundarios del Ozempic
El coping son las estrategias y mecanismos que las personas utilizan para afrontar y gestionar factores estresantes, retos y problemas de la vida cotidiana. FOTO: Unsplash.
Mente
Desarrollar técnicas de afrontamiento eficaces para enfrentar el estrés, adaptarse y fortalecerse es clave para equilibrar los niveles de ansiedad.
Por Sara Flamenco
15 DE NOVIEMBRE DE 2024 / 13:29
La vida es una sucesión de situaciones buenas o malas que generan emociones positivas o negativas. Todo el mundo sabe afrontar las situaciones que traen consigo emociones positivas, pero de tu capacidad de enfrentar las situaciones difíciles dependerá tu felicidad. En relación a esto, conocemos el concepto de resiliencia como la capacidad de saber afrontar acontecimientos adversos de forma constructiva, adaptarse y fortalecerse al pasar por un suceso traumático. Y como un primo hermano de la resiliencia surge el término coping.
"El concepto de coping se utiliza en psicología para describir las estrategias y mecanismos que las personas utilizan para afrontar y gestionar factores estresantes, retos y problemas de la vida cotidiana", explica Mónica Margiotta, psicóloga de la plataforma online Unobravo. Pero el hecho de que desarrolles ciertas estrategias de afrontamiento no significa que esas estrategias sean eficaces o incluso beneficiosas para tu salud emocional.
En psicología, el afrontamiento ha sido definido como un conjunto de estrategias cognitivas y conductuales que la persona utiliza para gestionar demandas que sean percibidas como excesivas para los recursos del individuo (de ahí que surga el estrés). Pero la capacidad de afrontar no se refiere sólo a la resolución de los problemas, sino también a la capacidad de la gestión de las emociones y del estrés delante de la situación o problema. El coping puede asumir diversas formas y variar de una persona a otra, pero el hecho de que afrontes una situación estresante no significa que la afrontes bien.
Existen dos categorías de coping: el disfundional y el adaptativo. Estas categorías describen las diferentes estrategias que las personas utilizan para enfrentarse al estrés y a los retos.
1. Coping disfuncional: se caracteriza por el uso de estrategias que pueden ser perjudiciales o ineficaces para gestionar el estrés a largo plazo. Estos son algunos de los tipos principales:
2. Coping adaptativo: consiste en utilizar estrategias eficaces para afrontar el estrés de forma sana y constructiva. Estos son algunos tipos:
"El coping en sí mismo no es ni positivo ni negativo. Es una respuesta natural y necesaria que las personas adoptan para afrontar el estrés y los problemas de la vida. Sin embargo, las estrategias de afrontamiento se pueden evaluar como positivas o negativas en función de la eficacia que proporcionen para gestionar el estrés y fomentar el bienestar", comenta la experta.
Las estrategias de afrontamiento que se consideran positivas son las que ayudan a las personas a hacer frente al estrés de manera eficaz, fomentando la salud mental y el bienestar. Asimismo, las estrategias de afrontamiento que se consideran negativas son las que pueden ser perjudiciales o ineficaces para gestionar el estrés a largo plazo, pudiendo aumentar la ansiedad, el aislamiento social y el riesgo de presentar problemas de salud mental.