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Todo el mundo hablamos con nosotros mismos en nuestra mente, se trata de una función natural. FOTO: Дарья Гурова en Pexels.
Mente
El diálogo interno se refiere al proceso de comunicación interna que ocurre en la mente de una persona y puede influir en tus percepciones, emociones, decisiones y conductas.
Por Sara Flamenco
5 DE FEBRERO DE 2025 / 14:00
Todo el mundo habla consigo mismo en su mente e incluso los hay que se hablan en voz alta. No, no tienes ningún problema, se trata de lo que se conoce como diálogo interno, y es una función natural de la mente humana. «El diálogo interno se refiere al proceso de comunicación interna que ocurre en la mente de una persona. Es la conversación que tenemos con nosotros mismos, donde reflexionamos, evaluamos y procesamos información, emociones y pensamientos», informa la psicóloga especializada en apego y trauma, Beatriz Galván.
Este diálogo interno ayuda a procesar información, tomar decisiones, reflexionar sobre las propias experiencias y regular las emociones, pero todo dependerá de la manera en la que te hables. Según asegura Galván, «puede influir en nuestras percepciones, emociones, decisiones y conductas», siendo estas positivas si te hablas bien, o negativas si eres excesivamente crítica contigo misma.
El diálogo interno varía de una persona a otra. Algunas personas pueden tener un diálogo interno más positivo y alentador, mientras que otras pueden tener tendencia a ser más críticas o autocríticas. «El tono del diálogo interno puede depender de varios factores, como la personalidad, las experiencias pasadas, las creencias y los patrones de pensamiento», indica la experta. Pero si hay algo que determina cómo te hablas a ti misma, es cómo te hablaron tus padres y cuidadores durante la infancia y la adolescencia. «Si en nuestra infancia recibimos constantes mensajes de infravaloración o de desprecio, aprenderemos a vernos de ese modo, y a hablarnos internamente con mensajes muy negativos», asegura Beatriz Galván.
Pero todo cambia si en el entorno en el que te has criado fuiste valorado, cuidado y acompañado emocionalmente. «Si los mensajes que recibimos fueron de valoración y de apoyo, interiorizaremos esa manera de vernos y de tratarnos a nosotros mismos en la edad adulta», afirma. Y esto es muy importante, puesto que tener un diálogo interno positivo te ayuda a tener una autoestima saludable y una mentalidad optimista, redundando todo ello en un mayor bienestar emocional. También ayuda a afrontar las diferentes situaciones que pueden sucederse a lo largo de la vida «enfocándonos en nuestros propios recursos y en las posibles soluciones, puesto que la confianza en nosotros mismos aumenta y se potencia nuestra autoestima».
Hablarte mal a ti mismo de manera constante, no es algo inocuo, sino que puede tener serias consecuencias en tu bienestar emocional. «Puede socavar nuestra confianza y autovaloración, haciéndonos sentir menos capaces y dignos de éxito», comienza explicando Beatriz Galván. Pero no sólo eso, sino que puede hacer que magnifiques las dificultades y los problemas que puedes enfrentar en el día a día. «Al centrarnos en los pensamientos negativos, viviremos las situaciones con estados emocionales que nos generarán malestar, y nuestras estrategias de afrontamiento no estarán ajustadas a la situación real en la que nos encontramos», advierte. Estas son las razones por las que el diálogo interno negativo afecta al estado emocional, generando sintomatología ansiosa, estados depresivos y problemas en la relación con las personas del entorno.
A veces, tu diálogo interno se desarrolla con un volumen excesivamente alto, sobre todo cuando se trata de juzgarte a ti mismo negativamente. Es probable que sientas que no puedes hacer nada por cambiar la forma en la que te hablas a ti mismo pero según asegura Beatriz Galván, con práctica y conciencia, es posible. Para lograrlo, aporta una serie de estrategias que pueden ayudar: