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Seguir formándote y aprendiendo te ayuda a un envejecimiento saludable. FOTO: Pexels.
CUERPO
Aprender un idioma, nuevas recetas de cocina o apuntarte a clases de baile supone un aprendizaje y, por tanto, un reto. Y este reto continuo ayuda al envejecimiento saludable.
Por María Corisco
14 DE MARZO DE 2025 / 07:30
Imagina que tu cerebro es uno más de tus músculos. Si lo entrenas con regularidad, se mantiene fuerte, ágil y flexible; si lo dejas en reposo demasiado tiempo, se vuelve rígido y pierde fuerza. Aprender a lo largo de la vida, lo que hoy se conoce como lifelong learning, no es sólo un lujo intelectual o una estrategia para mantenerse actualizado en un mundo cambiante, sino una auténtica inversión en salud y bienestar a largo plazo.
El término lifelong learning se utiliza para hacer referencia al proceso continuo, voluntario y autodirigido de adquirir conocimientos y habilidades a lo largo de toda la vida. Pero no se trata solo de formación académica o profesional, explica la coach y formadora Luisa Gutiérrez, «sino de una mentalidad que busca el aprendizaje en cualquier ámbito: desde la tecnología hasta el arte, pasando por la cultura y el desarrollo personal. Este enfoque reconoce que el aprendizaje no debe estar limitado a la infancia o la juventud, sino que puede y debe extenderse durante toda la vida, adaptándose a las necesidades y circunstancias cambiantes».
El concepto comenzó a popularizarse a mediados del siglo XX impulsado por organismos como la UNESCO y la OCDE, que promovían la idea de la educación permanente como un derecho humano fundamental. Con el avance de la globalización y la digitalización, la necesidad de actualizar constantemente los conocimientos se ha vuelto aún más relevante. «En el contexto actual, donde las tecnologías evolucionan rápidamente y los cambios laborales son constantes, el aprendizaje continuo ya no es una opción, sino una necesidad para mantenernos activos y competitivos», señala la coach.
Pero, además, cada vez más investigaciones demuestran que el aprendizaje continuo puede retrasar el deterioro cognitivo, mejorar la memoria y fortalecer la resiliencia mental. Así, por ejemplo, el estudio Aprendizaje a lo largo de la vida como estrategia de envejecimiento activo analiza cómo el lifelong learning «actúa como una estrategia para promover un envejecimiento activo, destacando su impacto positivo en la salud cognitiva y el bienestar general de las personas mayores», destaca Gutiérrez.
Desde aprender un nuevo idioma hasta dominar una habilidad artística o simplemente mantener la curiosidad activa, el lifelong learning actúa como un escudo contra el envejecimiento prematuro. Porque, al final, no se trata sólo de vivir más años, sino de vivirlos con lucidez, autonomía y calidad:
¿Te preguntas cómo puedes integrar en tu rutina el lifelong learning como estrategia para un envejecimiento saludable? Echa un ojo a las siguientes propuestas y elige aquellas que mejor se adapten a tus horarios, preferencias o necesidades.