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¿Con qué te quedas de esta conversación? FOTO: Fotograma de La habitación de al lado
MENTE
Una pequeña crítica deja más huella en ti que diez elogios; igualmente, las emociones negativas te causan un impacto mayor que las positivas. ¿Sabes por qué te pasa esto?
Por María Corisco
3 DE MAYO DE 2025 / 08:00
Te reúnes con un grupo de amigos y todos te dicen que estás estupenda, excepto uno que comenta, como sin querer, que no termina de verte bien con ese nuevo color de pelo. Y esa única y pequeña crítica queda grabada en tu mente y anula todos los piropos que hayas podido recibir esa noche. Lo mismo puede suceder en una reunión laboral o en un encuentro familiar: una pega a un aspecto de tu trabajo puede eclipsar los elogios a otras habilidades tuyas. Y ese comentario de tu madre sobre la soledad hace que no tengas en cuenta el resto de las cosas positivas que pudisteis hablar. Este fenómeno tiene nombre: sesgo de negatividad (negativity bias).
Esta tendencia psicológica nos lleva a prestar más atención y dar más peso a las experiencias, emociones o información negativas, en comparación con las positivas o neutras. Según la psicóloga clínica Mireia Martín, “este sesgo está profundamente arraigado en la evolución humana. Nuestros antepasados debían prestar especial atención a las amenazas para sobrevivir. Recordar los peligros era más importante que identificar fuentes de alimento fácil”. De ahí que hoy, aunque no nos enfrentamos a depredadores, una crítica negativa sobre un restaurante tenga más impacto que diez reseñas positivas…
El sesgo de negatividad hace que los eventos y emociones negativas se sientan más intensamente, permanezcan más tiempo en tu memoria, y afecten más profundamente tu conducta. Pero, ¿por qué es así?
Ser consciente de este sesgo es el primer paso para contrarrestarlo. Aquí tienes estrategias prácticas para entrenar tu mente y enfocarte más en lo positivo:
Aunque el sesgo de negatividad es parte de nuestra naturaleza, no estamos condenados a vivir bajo su influencia. Con práctica y consciencia, podemos entrenar nuestra mente para valorar más lo positivo, gestionar mejor las críticas y construir un estado emocional más equilibrado y feliz.