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La decisión de contar lo que has descubierto depende de muchos factores / Foto: Calvin Klein.
Mente
Menuda papeleta. Descubres que a tu amigo le están poniendo los cuernos y no sabes qué hacer, si es mejor contárselo o no intervenir. Spoiler: no hay una respuesta única que sirva para todos los casos.
Por María Corisco
7 DE MARZO DE 2024 / 13:30
Si tu pareja te fuera infiel y alguien de tu círculo cercano se enterara, ¿querrías que te lo dijera? Es fácil que tu primera respuesta sea que sí, pero ahora plantéate una versión diferente: eres tú quien descubre que la pareja de tu amigo le engaña. ¿Qué harías? ¿Se lo dirías al momento, te lo callarías para siempre o tendrías dudas acerca de qué es lo mejor? Es muy probable que, en este caso, respondas que “depende”.
“La decisión de contarle a un amigo que su pareja le es infiel es muy personal y depende de varios factores, como la naturaleza de tu relación con tu amigo, la evidencia de la infidelidad, tu juicio sobre cómo manejar mejor la situación y la concepción que tengas de la fidelidad”, explica la psicóloga Esther Cantos.
Estos y otros factores se han visto en un estudio, publicado en Archives of Sexual Behavior, en el que 487 estudiantes universitarios participantes (la gran mayoría de los cuales se identificaron como mujeres y tenían en promedio 19 años) completaron una encuesta en línea en la que se les dieron las siguientes instrucciones:
“Por favor, imagina que conoces a alguien que está en una relación (Persona A). Descubres que la pareja de A (Persona B) ha tenido relaciones sexuales pene-vaginales con otra persona (Persona C). Indique cómo de probable sería que le contaras lo sucedido a la Persona A”. El contexto importa, y por ello se proporcionó a los participantes información sobre la persona engañada, la persona infiel y las circunstancias que rodearon la infidelidad.
En términos generales, expone el sexólogo Justin Lehmiller, los resultados de este estudio mostraron que “proporcionar cualquier información adicional sobre la situación hizo que las personas fueran más propensas a denunciar la infidelidad. De hecho, en el 89% de los ítems contextuales proporcionados, los participantes dijeron que era más probable que informaran que se había producido trampa. Sin embargo, algunos elementos hicieron que las personas fueran más propensas a exponer la infidelidad que otros”.
Ante una situación como ésta, en la que el azar te lleva a descubrir que un amigo está siendo engañado, Esther Cantos propone que te hagas varias preguntas:
Si continúas con dudas, puedes hacer una lista de pros y contras en los que valores las consecuencias de tu intervención.
Y un último consejo: no se lo cuentes a otros amigos mutuos. “Es posible que quieras pedir consejo a alguien, pero no caigas en la tentación. Aunque te sientas mejor al compartir esa carga, es desleal. Y no sabes si esa otra persona, a su vez, se lo dirá a alguien más”.
Recorrer cientos de kilómetros sin más compañía que la propia sombra se hace con los pies y con la mente.