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El Power Walking combina la intensidad del running con los beneficios de bajo impacto de caminar. FOTO: Getty Images.
Ejercicio
No hace falta correr. Acelerar la marcha de tus paseos mejorará tu resistencia cardiovascular, fortalecerá todo tu cuerpo y te ayudará a mantener un peso saludable.
Por Marcos López
16 DE DICIEMBRE DE 2024 / 07:30
Caminar es un ejercicio asociado a un sinfín de beneficios para la salud. Sobre todo cuando se practica a buen ritmo. Aunque no tanto como para convertir la caminata en una carrera que puede acabar dañando los tendones, músculos y articulaciones. Basta con acelerar el paso y marchar a una velocidad de entre 6,5 y nueve kilómetros por hora. Tal y como se hace en el Power Walking, la última tendencia en entrenamiento que, dada la infinidad de efectos positivos que aporta al organismo, está arrasando en internet.
Swetha Devaraj, entrenadora personal, explica que “caminar es una forma simple y natural de moverse, pero con la técnica adecuada puedes convertir cualquier paseo en un Power Walking. Un ejercicio de bajo impacto para mejorar tu resistencia cardiovascular y fortalecer todo tu cuerpo”. Te contamos todo lo que estas caminatas enérgicas pueden hacer por ti.
Quien mueve las piernas, mueve el corazón. Por lo que caminar es muy bueno para la salud cardiovascular, siendo mayor este beneficio, según ha demostrado la Universidad de Boston, cuanto más rápida sea la marcha. Todo ello sin poner en riesgo las articulaciones. De hecho, el Power Walking reduce el dolor articular e, incluso y como revela la Universidad Normal de Changchun, previene la pérdida de masa ósea, por lo que resulta muy útil para prevenir la osteoporosis.
Como apunta Swetha Devaraj, “entre otros beneficios adicionales, el Power Walking favorece la tonificación de los músculos y el aumento de la fuerza muscular, llegando además a quemar la misma cantidad de calorías que se consumen en el jogging”.
Concretamente, se estima que una persona que pese en torno a 55 kilos quema unas 120 calorías cuando camina durante 30 minutos a una velocidad de unos 5,5 kilómetros a la hora. Lo que está realmente bien para mantener un peso saludable. Pero es aún mejor cuando se acelera el paso, llegándose a incinerar 180 calorías durante la misma marcha pero a una velocidad de poco más de siete kilómetros por hora.
Pero aún hay más. Estas caminatas enérgicas también son buenas para el cerebro, potenciando, como muestra la Universidad de Exeter, funciones cognitivas tan importantes como la memoria y la capacidad de toma de decisiones. E igualmente, mejoran el estado de ánimo del marchador y su salud mental en general, según ha observado el Hospital Universitario Chung Shan de Taiwán.
Un apunte importante: no se trata únicamente de caminar a paso rápido. Para hacerlo bien y disfrutar de todos sus beneficios, el Power Walking requiere de una técnica parecida a la de la marcha atlética, aunque muchísimo más sencilla. Te contamos cómo practicarlo:
En definitiva, concluye Elaine Allen-Landy, entrenadora personal y autora del libro The Ageless Athlete. How To Stay Fit & Healthy At Any Age, “el Power Walking es más que un simple paseo por el parque. Es una forma de marcha rápida que combina la intensidad del running con los beneficios de bajo impacto de caminar”. ¿A qué esperas para acelerar el paso y disfrutar de los efectos positivos del Power Walking?
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