Asterisco ticker noticias

NO TE PIERDAS Por qué tienes que tomar naranja en el desayuno: de los antiinflamatorios a los saciantes, todos sus beneficios

X
correr-perder-peso

Correr demasiado al principio es contraproducente./ Foto: Chanel.

Ejercicio

Por qué correr no te ayuda a perder peso (por mucho que lo intentes)

Los corredores noveles someten a sus cuerpos a un gran estrés físico que daña sus músculos y articulaciones. Cumplidos los 40, mejor empezar con el yoga o las pesas.

Por Marcos López

20 de enero de 2024 / 09:00

Perder peso y hacer (más) ejercicio son dos de los propósitos de Año Nuevo más comunes en nuestro país, cuando no en todo el mundo. Y para matar dos pájaros de un tiro, nada mejor que salir a correr. Un ejercicio aeróbico fácil de realizar y cuyos efectos sobre la salud tanto física como mental son muy positivos. Pero cuidado: si tu cuerpo no está en forma y tus tartas de cumpleaños suman más de 40 velas, puede que correr no sea la mejor opción para tratar de hacer las paces con la báscula.

No lo demores más, que el año también corre. Cálzate las zapatillas y sal a la calle. Sin embargo, correr no es solo caminar con una o dos marchas más. Es un ejercicio de alto impacto que, explica Adrián Rodríguez, entrenador personal, “añade una gran tensión a los tendones, músculos y articulaciones, lo que aumenta notablemente el riesgo de sufrir una lesión”. Más aún cuando esa carrera se realiza con una mochila cargada con esos kilos de más a eliminar.

Puede aumentar el cortisol

El ejercicio moderado reduce los niveles de cortisol, la hormona segregada por el organismo para hacer frente a las situaciones de estrés. Lo cual es muy bueno dado el gran número de efectos perjudiciales asociados a esta hormona, entre otros un incremento de la presión arterial y una bajada de las defensas. Adiós a la hipertensión arterial y a las gripes y catarros. Pero no eres un corredor experto.

TE PUEDE INTERESAR

Pérdida muscular

Las personas que se inician en el running someten a su cuerpo a un gran estrés físico. El resultado es un aumento de los niveles de cortisol, que, entre otras consecuencias, tomará las proteínas del músculo para generar energía. O lo que es lo mismo, consumirá el músculo. Lo que es muy perjudicial, pues ralentizará el metabolismo y aumentará el riesgo de enfermedades.

Como indica Adrián Rodríguez, «la clave para disfrutar de un cuerpo saludable no está en lo que diga la báscula, sino en la cantidad de masa muscular».

Si empiezas a correr con demasiada intensidad, lo dejarás

Eres constante y en tu afán de librarte del exceso de kilos piensas que la persistencia tiene su recompensa. Así que cada día vas más lejos. Y más rápido. Es un error. Te duele la espalda. Más aún las rodillas. Has forzado demasiado y, en lugar de una diversión, trotar por las calles se ha convertido en un suplicio. Lo vas a dejar. Si no hoy, mañana.

Corre, pero poco a poco

Entonces, ¿correr es malo? No, todo lo contrario. Todo ejercicio es bueno. Lo importante, destaca el entrenador personal, «es moverse, vencer al sedentarismo. La falta de actividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad más importante, con cerca de 32 millones de defunciones anuales en todo el planeta».

También es verdad que el running no es para todo el mundo. No pasa nada: hay alternativas que aumentan notablemente tanto la fuerza como la flexibilidad, como el yoga o del pilates, y que están especialmente indicadas para iniciarse en la práctica de ejercicio en la mediana edad.

OTROS TEMAS WELIFE

Mejor pesas

Lo mismo ocurre con las pesas, que, entre otras bondades, han demostrado reducir en hasta un 30% el riesgo de obesidad. Con tan sólo dos sesiones semanales.

Pero no se trata solo de una cuestión de peso. Además de quemar calorías hay que ganar músculo. Y aquí las pesas son uno de los ejercicios más eficientes, sino el que más. Las contracciones musculares de alta tensión que se realizan al levantar cualquier carga externa, caso de una pesa, promueven la síntesis de las proteínas que componen los músculos y, por ende, el desarrollo de nuevo tejido muscular.

Una vez más, ve poco a poco. No trates de levantar 100 kg en tu primera sesión o volverás corriendo al sofá. Y una vez adquieras una rutina con la que te sientas cómodo, combínala con otros ejercicios. Por ejemplo, caminar. O correr. Todo suma.

MÁS NOTICIAS

WeLife hoy

Proteína a los 50Cuidar de las abejasPescado con más omega-3Filosofía kaizenDesayunar naranja

Suscríbete a la Newsletter de WeLife para cuidar de tu cuerpo, tu mente y del planeta

Suscríbete a la Newsletter de WeLife para cuidar de tu cuerpo, tu mente y del planeta