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La interacciones positivas ayudan a crear un clima de respeto y confianza. FOTO: Freepik.
MENTE
Pedir disculpas a tu pareja cuando te equivocas está muy bien, pero es aún más eficaz demostrar mediante gestos, escucha y empatía que lamentas de verdad tu error.
Por María Corisco
11 DE DICIEMBRE DE 2024 / 13:47
Hay veces en las que uno mete la pata y siente que no basta con una disculpa retórica, que no es suficiente con decir que lo sientes y pensar que con eso ya se pasa página. Pedir perdón supone el reconocimiento del error, y siempre se agradece; pero, probablemente, será mucho mejor acompañar esa disculpa con una compensación. No se trata del cliché del ramo de flores u otros regalos materiales, sino de un acercamiento emocional que transmita que eres consciente de lo que ha pasado y de qué manera le ha afectado. Estas ofrendas de paz, y también de amor, se manifiestan en interacciones positivas.
En psicología, “estas interacciones se refieren a aquellos intercambios en los que las personas muestran gestos o comportamientos afectuosos, respetuosos y constructivos entre sí. Pueden incluir elogios, apoyo emocional, demostraciones de afecto, empatía o simplemente gestos amables y considerados”, explica la psicóloga Esther Cantos.
Tras una equivocación, continúa, “pueden desempeñar un papel crucial en el proceso de pedir perdón a nuestra pareja, ya que crean un ambiente de respeto, confianza y comprensión mutua. Esto va a facilitar que ambos podáis abordar los conflictos sin que el perdón se vea obstaculizado por la culpa o la defensiva”.
Así, la experta pone el siguiente ejemplo: “Imagina que has tenido una discusión con tu pareja porque olvidaste un compromiso importante. En lugar de justificarte o reaccionar defensivamente, una serie de interacciones positivas pueden ayudar a mejorar el proceso de pedir perdón”. Por ejemplo, podrías:
Piensa en las críticas que lees sobre un restaurante, un hotel o un producto que quieres comprar por Internet. Estás leyendo muchas opiniones positivas hasta que llegas a una negativa. ¿No te pasa que esa crítica desfavorable pesa mucho más que las otras y tiendes a tenerla más en cuenta? Algo parecido sucede también con nuestras equivocaciones o meteduras de pata: cada una de ellas podría requerir varios gestos positivos en desagravio.
En concreto, se habla de una relación de cinco a una. El concepto de que deberíamos compensar con cinco interacciones positivas por cada interacción negativa proviene de los estudios del psicólogo John Gottman, conocido por su investigación sobre las relaciones de pareja. Esto significa que por cada comentario hiriente, discusión o desencuentro, es necesario tener cinco interacciones positivas para mantener el equilibrio y la estabilidad de la relación.
Esto se debe a que un comportamiento negativo, como el desprecio, suele tener un impacto emocional mucho más fuerte que un gesto positivo, como un beso o un te quiero. Como explica la psicóloga, “se debe a un sesgo psicológico conocido como negativity bias, que nos hace prestar más atención a lo negativo como mecanismo de supervivencia”.
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