Suscríbete a la
NO TE PIERDAS El estudio que cuestiona cómo conservamos los alimentos bajo cero: la sorpresa llega al descongelar
Conservar el turno de palabra es difícil pero no imposible./ Imagen: Netflix.
SALUD MENTAL
Por prepotencia, mala educación o incapacidad para escuchar al otro, hay personas que tienden a interrumpir a los demás. Descubre cómo puedes hacer oír tu voz y decir todo lo que piensas.
Por María Corisco
4 DE DICIEMBRE DE 2023 / 13:50
Tratar de contar algo, exponer una opinión o hacer una sugerencia y que alguien te interrumpa o deje con la palabra en la boca puede resultar realmente frustrante. De hecho, al ver cómo, en la tele o en la radio, los tertulianos se quitan la palabra entre sí, cortan sus discursos o elevan la voz para hacerse oír, genera un estado de inquietud en cualquiera.
¿Por qué fastidian tanto esas interrupciones? “Puede ser muy frustrante que nos interrumpan porque podemos sentirnos infravalorados, que no nos escuchan y que los argumentos que exponemos no le interesan a la otra persona”, explica Mariana Herrera, psicóloga de Onelife Center. Sin embargo, apunta, “no necesariamente tenemos que frustrarnos: está en nuestra mano intentar encauzar esas interrupciones, darles espacio e, incluso, hacer que sirvan como un aporte a la conversación”.
Hay muchos perfiles de personas que tienden a cortar a su interlocutor. Desde ese amigo que no puede esperar a que termines de contar lo que te ha pasado y te pisa la palabra para contarte lo que le ha pasado a él; al que te corta para explicar él la anécdota que vivisteis juntos, o a ese compañero de trabajo que minimiza tu exposición en una reunión.
Pero estas interrupciones pueden deberse a varias razones:
Muchos de estos rasgos provienen de la infancia. “Nuestro estilo de comunicación es aprendido y, normalmente, lo utilizamos de forma no consciente -explica Mariana Herrera-. En él influyen factores culturales, la dinámica familiar, la forma en que hemos aprendido a comunicar”. Es cierto que puede haber personas “con una mayor tendencia a no dejar hablar o a invadir el tiempo de los demás, que quieren tener el control de la conversación”.
El primer consejo que nos da la psicóloga es mantener la calma cuando se es interrumpido. “Hemos de tener paciencia y no perder la sensación de autocontrol. Eso nos permite decidir si ante una interrupción queremos hacer una pequeña pausa, darle un breve espacio y luego proseguir. Para ello, podemos decir algo del tipo «Bueno, vamos a continuar con lo que estábamos diciendo». Pero también podemos decirle a la persona que nos ha interrumpido que nos permita terminar con lo que estamos diciendo y que luego tendrá él la palabra. Esto sería comunicarle de manera asertiva que aún no has terminado, utilizando un tono de voz firme y seguro”.
Si donde te interrumpen es en el entorno laboral, la experta da unas pautas para no quedarte expuestos o en situación de inferioridad:
También puede haber personas que sientan que son interrumpidas constantemente. “En este caso, es conveniente que revisen sus propias habilidades de comunicación, en lugar de centrarse en lo que hacen los demás. Recordemos que no se puede controlar el comportamiento ajeno, pero sí lo que hace uno mismo. Por tanto, si siento que siempre me interrumpen, me convendrá revisar cómo me expreso, si transmito positividad y confianza en lo que digo, si hago participar a las personas que me escuchan, si procuro que la conversación sea dinámica”.
Finalmente, y como conclusión, la experta apunta que “lo más importante es no perder el control y, en lugar de reaccionar con enfado o impaciencia ante una interrupción, es más adecuado responder tranquilamente, con asertividad y centrar la atención en el lenguaje corporal y las habilidades comunicativas”.
No falla... Apagas el portátil, empieza el descanso y, de repente, aparece el catarro, el dolor de cabeza o esa contractura que llevaba meses esperando el momento de atacar. Aquí la explicación