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El metabolismo puede acelerarse mediante la alimentación. FOTO: Cottonbro Studio en Pexels.
Alimentación
La nutricionista Esther Montoliu arroja algo de luz sobre el funcionamiento del metabolismo y los alimentos que pueden influir en él.
Por Sara Flamenco
31 DE MARZO DE 2025 / 14:00
Si te interesa mínimamente el funcionamiento del organismo, seguro que has oído hablar del metabolismo y de cómo la velocidad del mismo puede influir en la facilidad con la que tu cuerpo engorda o adelgaza. Para entender su funcionamiento, primero hay que saber qué es.
"El metabolismo es el conjunto de procesos bioquímicos que ocurren en nuestro organismo para convertir los alimentos en energía y así mantener funciones vitales como la respiración, la circulación sanguínea y la regulación de la temperatura corporal", explica Esther Montoliu, nutricionista y directora nacional de Minerva, la unidad de sobrepeso y obesidad de Clínicas Dorsia.
Dentro de este concepto, otro de los puntos importantes es lo que se denomina metabolismo basal, "que representa la energía mínima que nuestro cuerpo necesita en reposo y constituye aproximadamente el 60-75% del gasto", especifica. No es el único factor que influye en el proceso de pérdida de peso y es complicado calcularlo, puesto que depende de varios factores. Pero conociéndolo en profundidad, puede llegarse a un cálculo aproximado.
Para entender cómo funciona el proceso de pérdida de peso en un organismo en particular, se debe conocer el gasto energético total (GET). Montoliu explica que el GET se calcula en base a tres factores:
El metabolismo basal, que como se ha visto es el factor más importante en el peso, está asímismo influenciado por otros factores como la edad el sexo, la genética y la composición corporal. "Los hombres suelen tener un MB más alto debido a una mayor masa muscular. Además, el MB disminuye con la edad, especialmente a partir de los 30-40 años, debido a la pérdida de masa muscular y otros factores asociados al envejecimiento", explica la experta.
Al igual que no hay dos personas iguales, tampoco hay dos metabolismos iguales, puesto que depende de varios factores muy específicos. Pero en este escenario, sí existen determinadas situaciones en las que el metabolismo tiende a ralentizarse y esto sí, funciona en todas las personas por igual. Por un lado, nos encontramos con los patrones alimentarios tóxicos caracterizados por una restricción calórica extrema. "Dietas muy bajas en calorías pueden inducir al cuerpo a conservar energía, reduciendo el metabolismo basal", advierte Esther Montoliu. Pero no sólo esto, ya que ciertos trastornos de la función tiroidea, como el hipotiroidismo, también pueden tener el mismo efecto.
Uno de los factores más determinantes y que afectan a todos por igual, es el paso del tiempo. La edad es determinante en la ralentización del metabolismo, ya que con el paso del tiempo, la masa muscular disminuye. "La masa muscular es metabólicamente activa y su disminución reduce el gasto energético en reposo", explica la experta. De ahí que la falta de actividad física también ralentice el metabolismo, claro, ya que contribuye a esa reducción de la masa muscular de la que acabamos de hablar. Y por último, otro factor que también influye es un descanso inadecuado, ya que "la falta de sueño afecta la producción de hormonas que regulan el metabolismo, como la leptina y la grelina", indica Montoliu.
Para evitar esto, existen ciertas pautas que podemos seguir, que consisten, básicamente, en adquirir ciertos hábitos saludables que incorporemos a nuestro día a día:
Acelerar el metabolismo no lo es todo y aunque así fuera, la alimentación no es el único modo de lograrlo. Pero aunque sus efectos sean modestos, existen ciertos alimentos que pueden influir en el gasto calórico debido a su efecto térmico o impacto en la regulación hormonal del metabolismo:
Para concluir, Esther Montoliu matiza que "las prioridades para perder peso de manera efectiva y saludable deben centrarse en lograr un déficit calórico a través de una dieta equilibrada y hábitos de vida saludables, como ejercicio regular, descanso adecuado, hidratación y gestión del estrés".