Lo que aprendemos en los primeros años de nuestra vida sobre la intimidad deja un poso en la mente. También arrastramos las experiencias de relaciones pasadas. Y todo eso pesa.
No importa que desde fuera se te vea radiante. Si por dentro sientes vacío es hora de cambiar. Y lo primero es identificar tres señales que indican que has perdido tu propósito.
VER LA PAJA EN EL OJO AJENO
Hay quienes proyectan en los demás sus miedos o frustraciones. Censuras, reprueban o critican sin pudor, cuando, en realidad, lo están viviendo en primera persona.
NO CULPES AL CORTISOL POR NO SABER DESCONECTAR
Si eres incapaz de tomarte un descanso, te molesta el silencio y siempre tienes necesidad de estar ocupada, eres una yonqui del cortisol. Y acabará pasándote factura en la salud.
SEÑALES DE ALARMA A LOS 39 Y 49
Los cambios de década son momentos de crisis de identidad y de pareja. De plantearse si uno es feliz o puede aspirar a más. De caer en la tentación para comprobarlo.
Caminar 2 minutos, 30 segundos bajo el agua fría, enderezar la espalda o leer una página de un libro. Cuando el bienestar no requiere de rutinas intensivas, aunque sí constantes.
LLAMAR A LAS COSAS POR SU NOMBRE
El término ansiedad se ha colado en nuestras conversaciones cotidianas. Y lo confundimos sin pudor con el estrés, lo que complica su abordaje y mejora.
El estrés y la ansiedad son las dos bestias negras de la sociedad occidental. Y no lo son por las cifras de personas que reconocen padecerlos, sino porque se están abordando de forma ineficiente.
Tras una ruptura sentimental, miles de mujeres muestran en redes su asombroso cambio físico. Analizamos con expertos si este renacimiento es una recuperación biológica real o una simple estrategia mediátic
DÍA MUNDIAL DEL SUEÑO 2026
El calor corporal y la cadencia de la respiración del otro son el mejor somnífero. Por eso quedarse acurrucado junto a tu media naranja y dormir como un bebé no es casualidad.
HABLAR ES COSA DE DOS Y HAY QUE SABER ESCUCHAR
Abordar una conversación pensando en cuál será tu próxima pregunta sin escuchar a quien está hablando solo te distancia de la charla. A ser espontáneo sin decir banalidades también se aprende.