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La conexión con la naturaleza es uno de los principios del misogi. FOTO: fotograma de Perfect Days.
MENTE
Agua fría, respiración consciente, conexión con la naturaleza y un mantra. Son los principios del misogi, una técnica tradicional japonesa para conectar cuerpo, mente y espíritu.
Por María Corisco
25 DE SEPTIEMBRE DE 2024 / 14:09
En un mundo cada vez más estresado, hay una tendencia creciente a buscar en Oriente fórmulas ancestrales de bienestar. Es una búsqueda que se ha intensificado en las últimas décadas, ya que muchas personas en sociedades occidentales están interesadas en alternativas más naturales, holísticas y espirituales para mejorar su bienestar físico y mental. Esta mirada ha puesto el foco en prácticas de meditación y mindfulness, así como en filosofías que buscan encontrar el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Entre ellas encontramos el misogi.
Para adentrarse en el misogi hay que dirigir la atención a Japón. Se trata de una antigua técnica japonesa, que hunde sus raíces en las prácticas shintö. Según esta mitología, el dios Izanagi, uno de los creadores del mundo, realizó un acto de purificación en un río después de haber estado en el inframundo (Yomi). A partir de este mito surgieron rituales similares que buscan la pureza y la restauración del equilibrio interno y externo.
“Su objetivo principal es la limpieza espiritual física a través de la conexión con los elementos naturales, especialmente el agua. La práctica simboliza la eliminación de impurezas y la renovación del cuerpo, la mente y el espíritu”, explica Cata Vera, experta en terapias alternativas
Hoy en día el misogi no sólo se realiza como parte de rituales religiosos, sino que ha sido adaptado para el desarrollo personal, la claridad mental y la mejora física. “Así, se ha vuelto popular en contextos de meditación, prácticas de aikido (una forma de artes marciales) y entrenamiento deportivo, donde se utiliza como una forma de endurecimiento físico y mental”.
En este sentido, merece la pena destacar que, desde Harvard, se han implementado prácticas inspiradas en el budismo zen y la meditación que tienen una relación con la purificación espiritual propia del misogi, y que están encaminadas a mejorar la resiliencia y la claridad mental.
Aunque el misogi tiene sus raíces en una práctica tradicional y ceremonial que suele incluir baños en ríos o cascadas, puedes adaptarlo fácilmente a tu vida con rutinas simples como duchas frías, inmersión en la naturaleza y ejercicios de respiración.
Ejemplo sencillo de rutina adaptada de misogi:
Solo necesitas acumular el cansancio del día, tener el móvil a mano y estar tirada en el sofá para comprar sin pensar. Y los comercios lo saben.