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Hasta Don Draper, cerebro de Mad Men, se permitía una pausa para un café. FOTO: fotograma de Mad Men. ©Amazon Prime.
Mente
Dejar que tu mente se relaje y divague sin ningún fin concreto tiene amplios beneficios para tu salud física y mental. Te contamos por qué.
Por Sara Flamenco
10 DE NOVIEMBRE DE 2024 / 09:05
El concepto puttering suena como un exabrupto en nuestro idioma, pero nada más lejos de la realidad. Si lo traducimos de forma literal, podría significar holgazaneando, pero en realidad se ha tomado esta denominación para definir ese pequeño descanso mental que te tomas en el día, en el que puedes realizar pequeñas tareas de manera casual sin ningún tipo de presión.
Sería algo así como remolonear de manera productiva, una forma de tomarte un tiempo para ti mientras riegas las plantas o colocas los libros en la estantería por género literario.
Es curioso cómo esta forma de llevar un tipo de vida slow sea el secreto del éxito del fundador de Amazon, Jeff Bezos. Según él mismo ha contado en algún ocasión, cada día se pasa una hora holgazaneando por su casa, haciendo pequeñas cosas sin un propósito definido y con total tranquilidad. «Muchas veces nos ponemos una lista de tareas interminable y no nos queda ningún rato para no hacer nada, simplemente disfrutar y relajarse, dejar que las cosas sean como son, y ya esta. Esto aumenta el estrés», cuenta la instructora de mindfulness Ana Fernández-Cid.
Esta hiperproductividad, tan alabada en la sociedad actual, esconde algo mucho más problemático, según asegura la experta: «no es más que una huida hacia adelante para no percibir tus propias emociones y no enfrentarte a lo que te está pasando en el presente». Esto no hace sino aumentar la importancia de prácticas como el puttering.
Como se ha comentado, el puttering consiste en realizar pequeñas tareas cotidianas de manera lenta, sin presión y sin ningún objetivo que implique obligación o productividad. Poner una cafetera, hacer un desayuno completo para toda la familia, recolocar los cuadros del salón, recoger las cuatro cosas que quedaron tiradas la noche anterior… No supone tumbarte en el sofá, pero sí realizar ciertas tareas sin prisa, permitiéndote poner la mente en blanco y relajarte. Se trata de un tiempo en el que el cerebro no está sometido a constantes estímulos y exigencias para ser cada vez más productivo, permitiéndole vagar libremente por sus pensamientos.
En una sociedad en la que el estrés laboral conduce al agotamiento físico y mental, el puttering proporciona un espacio para reflexionar, pensar de forma creativa o simplemente recargar las pilas. «La presión en el trabajo genera estrés, haciendo que liberemos cortisol y adrenalina. Este proceso genera una gran cantidad de energía, movilizando nuestro cuerpo para luchar o huir. Pero no podemos mantenernos constantemente en este estado; si el estrés se mantiene en el tiempo, no podremos descargar la energía y la tensión que se va generando, y comenzaremos a sentir los efectos en nuestro cuerpo del estrés crónico«, advierte la psicóloga Beatriz Galván. De ahí que la experta aconseje realizar pequeñas pausas durante la rutina diaria «para ayudar a reducir la sobrecarga a nivel muscular y a nivel mental».
Entretenerse con pequeñas actividades que no tienen un fin concreto no es una pérdida de tiempo, sino que forma parte de tu autocuidado. «El autocuidado son las acciones que llevamos a cabo en nuestro día a día para potenciar nuestra salud física, emocional, mental y social«, explica Galván. Y como parte de ese autocuidado, es importante bajar el ritmo y tomarte tiempo para ti mismo. «Los momentos que dedicamos para cuidarnos promueven nuestro bienestar emocional, nuestra autoestima y el disfrute en nuestras relaciones personales», refuerza la experta. Veamos los beneficios del puttering uno a uno:
Solo necesitas acumular el cansancio del día, tener el móvil a mano y estar tirada en el sofá para comprar sin pensar. Y los comercios lo saben.