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Cualquier momento pasado no fue mejor: tu ex te hacía sentir infeliz y que creyeras que no vales para nada./ Foto: Guess.

Salud mental

Por qué no puedes escapar de una relación tóxica: así te engancha el amor

Aunque te cause dolor y tengas que anteponer tus deseos a los suyos, necesitas su aprobación y añoras los (contados) momentos buenos en los que te hacía feliz.

Por Marcos López

9 de mayo de 2024 / 13:30

No puedes más. Sientes que la relación con tu pareja no da más de sí. Que eres la única parte que lo ha dado todo. Pero tanto sacrificio, tanto anteponer sus deseos a los tuyos a lo largo de los años, no ha servido finalmente para nada. Además, han sido tantas las concesiones que ya no te reconoces. Tu autoestima y tu autoconfianza están por los suelos. No eres feliz. Y, muy probablemente, tampoco lo serás en el futuro. Así que ha llegado el momento de pasar página. De poner fin a tu relación poco saludable, cuando no tóxica. Pero cuando das el paso, te sientes incluso peor.

Por poco saludable que haya sido, romper definitivamente con una relación no es fácil. El alivio inicial puede, con el tiempo, dar lugar a la duda. Aunque la decisión haya sido totalmente acertada.

Como explica la doctora Marina Rosenthal, psicóloga clínica especializada en terapia de pareja, «si realmente crees que tu pareja es responsable de todos los problemas en vuestra relación, no hay demasiada esperanza. Ya le diste la oportunidad de cambiar, y si no lo hizo probablemente ya no lo hará».

Te contamos las razones por las que te cuesta tanto hacer borrón y cuenta nueva.

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Añoras los (contados) momentos buenos de vuestra relación

Echas de menos la montaña rusa que era tu relación. Tenía sus (muchos) momentos malos pero, si bien no tan numerosos, también los había (muy) buenos. Unos episodios esporádicos de pasión que llenaban tu cuerpo de adrenalina. Que te hacían sentir feliz. Lo que no te pasa con las citas, anodinas, que has tenido desde que rompisteis. Así que, como si un síndrome de abstinencia se tratara, anhelas los «subidones» que te ofrecía tu relación (tóxica).

Todavía necesitas su aprobación

No es que dudaras sólo de vuestra relación. El menosprecio que sentías por parte de tu pareja hizo que también dudaras de ti. Que creyeras que no vales para nada. Que tu autoestima cayera bajo mínimos. Y no ha pasado el tiempo suficiente para recuperarla. Necesitas aún la aprobación ajena para no sentirte menos que los demás. O más bien, como sucedió durante tantos años, neecsitas la aprobación y validación de tu ex pareja (tóxica).

Te planteas que la culpa de vuestro fracaso la tienes tú

Invertiste mucho tiempo y esfuerzo para tratar de salvar vuestra relación. Y aunque en verdad no hubiera servido para nada, empiezas a pensar que quizás no te esforzaste lo suficiente. Que podrías haber hecho más y salvado vuestra vida juntos. Es más, afloran los pensamientos de que, como tantas veces te quiso hacer creer tu ex, la culpa de vuestro fracaso es en realidad tuya. Lo que no es verdad. Y si así lo fuera, da igual.

La doctora Rosenthal indica que «aunque tu pareja no fuera responsable de todos los problemas, tampoco hay esperanza. Porque tú también eres parte del problema, pero no puedes, o no quieres, asumir tu responsabilidad».

Insistes en recordar sólo los buenos momentos

Cualquier tiempo pasado fue mejor. Lo que no es verdad. Por lo menos en lo que respecta a tu vida sentimental. Pero insistes en recordar sólo lo bueno, por poco que fuera. Necesitas hacer una pausa y analizar, desde una perspectiva realista, cómo era verdaderamente la relación con tu ex. Recuerda:  muchos momentos malos y unos pocos (muy) buenos que no te compensaron para seguir adelante.

Una cosa importante: hay que ser realista y no obviar estos recuerdos buenos para centrarse únicamente en los malos. Lo que no te hará ningún bien a largo plazo.

OTROS TEMAS WELIFE

Como apunta la experta, «cuando una relación termina hay un dolor tremendo y es posible que hayas necesitado pensar en términos muy oscuros para trazar líneas firmes, sobrevivir al dolor y seguir adelante. Pero cuando estas creencias sobre tu ex se mantienen durante años, incluso cuando ahora tienes una relación sana y feliz, aferrarte a estas narrativas rígidas puede crear problemas en tu vida amorosa actual».

Tienes miedo a la soledad

A nadie le gusta estar solo. No contar con una persona a su lado con la que compartir su vida. Y tras una ruptura, puede que la incertidumbre sobre tu futuro, tu miedo a vivir en soledad, te empuje a volver con tu ex. O a echar de menos la comodidad y seguridad emocional, aun negativas, que te ofrecía vuestra relación. Más aún cuando, si te remites a tu experiencia, tu confianza en posibles parejas se ha visto seriamente trastocada. Pero olvídate de tu ex. Una vez más, recuerda: sólo te hacía infeliz y te causaba dolor.

También es posible que esta soledad se vea acrecentada por los lazos que cortaste con tus familiares y amistades. Unos seres muy queridos que dejaste de lado porque te atosigaban al alertarte de lo tóxica que era tu relación. Pero finalmente, como tanto te recomendaban, has roto con tu ex. Vuelve a estrechar los vínculos con los que tan bien te quieren.

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