Las verduras son la base de cualquier alimentación sana y equilibrada, pero algunas son más «saludables» que otras. La clave está en su cantidad de carbohidratos.
Desayunar 30 gramos de proteína en los primeros 30 minutos desde que te levantas y finalizar con 30 minutos de ejercicio de baja intensidad. Además de perder peso te ayudará a mejorar tu salud.
Tomar el desayuno en las primeras dos horas desde que nos levantamos ayuda a que nuestro metabolismo esté a pleno rendimiento durante todo el día.
El secreto está en los músculos. Si quieres quemar grasa, la clave es el entrenamiento de fuerza y una dieta rica en proteínas.
Prescindir de la energía que te aporta la primera comida del día puede hacer que te sientas cansada, confusa e irritable y tener efectos muy negativos para la salud de tu organismo.
La alimentación y la inactividad tienen mucho que ver con el peso, pero incluir ciertos hábitos que activan el metabolismo también pueden ayudarte.
En función de nuestra edad tenemos un gasto calórico mayor o menor, aunque también hay que tener en cuenta la individualidad de cada uno.
Si el cuerpo te pide dulce y no eres capaz de resistirte a la sensación de felicidad que te da un bombón, puede que estés enganchado. Pero sólo tienes que reeducarte y saber identificar qué lleva azúcar.
No sólo es cuestión de grasas y carbohidratos. Las horas a las que comemos pueden ser también una pieza clave para que la comida no sólo nos siente mejor o peor, sino también para regular el apetito.
Olvida las dietas estrictas y la idea de hacer una revolución en tu alimentación de hoy para mañana, incluir pequeñas transformaciones en tu dieta es lo que hará que te encuentres bien de verdad.
No existen estudios específicos que avalen los beneficios del agua de alcachofas, pero existen ciertos beneficios potenciales que podemos tener en cuenta.