Suscríbete a la
NO TE PIERDAS Maletas hechas, cabeza cargada: por qué no puedes irte de vacaciones de ti mismo
Una mala persona puede sufrir, en realidad, un trastorno psicológico. FOTO: Escena serie You.
Mente
La falta de empatía y compasión o tener conductas antisociales son algunos de los rasgos que caracterizan a una mala persona.
Por Sara Flamenco
5 DE MARZO DE 2025 / 07:30
El concepto de mala persona tiene un toque naif que, sin embargo, podría llegar a relacionarse con diversos trastornos psicológicos. Además, se trata de un concepto subjetivo, puesto que para cada uno significa una cosa diferente.
La psicóloga Beatriz Galván señala que: «Algunos aspectos que podemos relacionar con la idea de mala persona pueden ser la carencia de empatía, el egoísmo, el negativismo constante, la manipulación, el dirigir las conductas con objeto de dañar a alguien, la falta de interés en respetar los límites y necesidades de los demás…».
Es cierto que una acción negativa no define a una persona en su totalidad, pero si cada paso que da la otra persona te hace daño de una manera o de otra, lo mejor es establecer una estrategia para que sus acciones no te hieran. Lo primero es identificar a esa persona como alguien malo, tomar conciencia de si esa maldad se identifica con algún tipo de trastorno psicológico y generar estrategias para hacerles frente. Puede parecer complicado, pero con información no lo es tanto.
Aunque ya se ha mencionado que se trata de un concepto subjetivo, sí que pueden existir ciertos aspectos comunes que pueden llevar a calificar a una persona como mala, según asegura Galván:
Cuando se piensa en lo que es una mala persona, se asocian rasgos de personalidad como la falta de empatía y de compasión, falta de respeto a las necesidades de los demás y manipulación, todo ello características propias de las personas narcisistas. «El narcisismo, se refiere a un patrón de comportamiento y una personalidad que se caracterizan por una autoestima inflada, una necesidad de admiración y una falta de empatía hacia los demás», afirma Galván. Pero no todas aquellas personas que presentan rasgos narcisistas tienen un trastorno de personalidad. «El narcisismo se encuentra en un espectro y por ello cada persona puede situarse en un punto u otro de un continuo, poseyendo ese rasgo en un nivel menor o mayor». Lo cual significa, que pueden existir personas malas sin tener necesariamente un problema psicológico.
Por otro lado, lo que se considera una mala persona también puede tener rasgos psicopáticos, que dan lugar a un comportamiento muy manipulativo y dañino. A estas alturas, ya sabrás que un psicópata no tiene por qué ser un asesino, sino que es probable que convivas con ellos sin saberlo. «Carecen de empatía, remordimientos o sentimientos de culpa. Pueden ser muy carismáticas y manipuladoras, haciendo uso de sus habilidades sociales para engañar a otros. Utilizan su encanto y su carisma para controlar a las personas que les rodean, careciendo de empatía y remordimientos por sus acciones», indica Beatriz Galván. Para lograr su objetivo, un psicópata es capaz de todo, sin importar el daño que pueda ocasionar e incluso disfrutando de ello.
Si te cruzas en tu día a día con una persona que exhiba rasgos narcisistas o psicopáticos, lo ideal es contacto cero, pero hay veces que eso no es posible. Para lidiar en tu día a día con este tipo de personas, Beatriz Galván propone unas estrategias para hacer frente a esta situación y minimizar su impacto en tu vida:
Solo necesitas acumular el cansancio del día, tener el móvil a mano y estar tirada en el sofá para comprar sin pensar. Y los comercios lo saben.