Las verduras son la base de cualquier alimentación sana y equilibrada, pero algunas son más «saludables» que otras. La clave está en su cantidad de carbohidratos.
Lo que comemos es importante, pero cuándo y cómo lo hacemos resulta igual de trascedente. Unos mínimos cambios en nuestra alimentación pueden marcar la diferencia entre una mala digestión y una óptima.
Comer hasta que el estómago dice basta es un error, porque no te saciará, sino que te hará encontrarte mal. Así es como puedes dejar de llenarte pero saciarte.
Desayunar 30 gramos de proteína en los primeros 30 minutos desde que te levantas y finalizar con 30 minutos de ejercicio de baja intensidad. Además de perder peso te ayudará a mejorar tu salud.
La alimentación equilibrada es fundamental para sentirte bien y a ella se suman los complementos alimenticios para nutrir el cabello, hidratar la piel o reforzar el sistema inmunitario.
Desde parrillas de producto local con cocina en vivo hasta alta gastronomía con productos orgánicos pasando por cocinas veganas muy foodies. Estos son los restaurantes que marcan tendencias sostenibles.
El chocolate no contiene tanta cafeína como el café, pero todo suma: cerrar con chocolate un día cargado de tazas de café te dificultará conciliar el sueño.
Hay ciertas ocasiones que se prestan a todo tipo de excesos con la comida. Pero un atracón, a veces, encierra un trastorno ante al que hay estar alerta. ¿Qué puedes hacer para identificarlo y evitarlo?
Tomar el desayuno en las primeras dos horas desde que nos levantamos ayuda a que nuestro metabolismo esté a pleno rendimiento durante todo el día.
Hay de todos los tipos y para todos los gustos: rellenos, sin rellenar y ediciones especiales. Imposible quedarse sólo con uno.
Tos, estornudos, congestión nasal y dolor de garganta. Unos síntomas que parecen no acabar nunca. Te contamos cómo ponerles fin para que vuelvas a sentirte bien sin darte cuenta.