Miedo, enfado, tristeza, alegría, asco y sorpresa. Son seis emociones básicas a las que debes prestar atención, pues tienen una función adaptativa y te brindan información valiosa sobre tus necesidades.
Más allá de su impacto positivo sobre la confianza en uno mismo, algunos estudios señalan que los neuromoduladores pueden llegar a hacer que nos sintamos realmente bien.
El biólogo marino Wallace J. Nichols asegura que estar cerca del agua provoca un cambio en la química cerebral que hace que se liberen dopamina, serotonina y oxitocina.
Buscar una negativa continuada a tus peticiones acabará eliminando tu miedo al rechazo. Pero tantos noes acumulados pueden resultar frustrantes y mermar seriamente tu autoestima.
No deja de colmarte de elogios en público, pero en privado se muestra frío y distante. Tu nueva pareja no está contigo porque busque una relación, sino para mejorar sus estatus social o económico.
Esta práctica, respaldada por celebridades como Dua Lipa o Simone Biles, se refiere a la habilidad de crear intencionadamente la realidad tangible a través de los pensamientos, emociones y acciones.
El estoicismo, una antigua corriente filosófica, está de plena actualidad por sus aplicaciones a la vida moderna. Así puedes incorporar sus preceptos al día a día.
Los biorritmos regulan el sueño, la energía física, el estado de ánimo y la concentración. Los efectos del cambio de hora y el estrés prevacacional pueden alterarlos.
Supone establecer un periodo largo de trabajo en el que hay que eliminar todo tipo de distracciones para conseguir concentrarse a fondo en una tarea.
Dejarse llevar por las emociones en una discusión puede tener consecuencias nefastas e irreparables para una relación. Tomarte una pausa de cinco segundos te ayudará a calmarte y reducir tu agresividad.
Además de inducir una rápida relajación, la sucesión de inhalaciones y exhalaciones cortas, rápidas y vigorosas ha demostrado ser muy útil para mejorar la digestión y fortalecer el core.